Ibercamera íntima


4 octubre, 2007 - 20:00

Palau de la Música

Vivian Hagner i Till Fellner


Obres de: Bach, Kurtág, Bartók i Beethoven.


Jaume Radigales (La Vanguardia)

Hagner va demostrar que és uns dona de caràcter i es va compenetrar bé amb Till Fellner

La temporada Ibercamera ha abierto su vigésima cuarta temporada con una clara apuesta por el sonido íntimo que sólo suscita la música de cámara, y especialmente la complicidad de dos instrumentos de cuerda que se retroalimentan, uno desde la percutividad (el piano) y otro desde la sinuosidad (el violín).
En el caso que nos ocupa, en ocasiones se invirtieron los papeles, porque Till Fellner es un hombre de extremo refinamiento, como se corresponde a una manera vienesa de tocar el piano, mientras que la joven violinista Viviane Hagner resolvió con cierta brusquedad algunos pasajes que precisan de mayor claridad y transparencia en el fraseo y la articulación.

El programa se abrió con una sonata (BWV 1018) de Johann Sebastian Bach, un tanto ensombrecida por pasajes no siempre resueltos por el violín con la precisa afinación. La interpretación se nos antojó de trámite, antes de abordar lo que fué la segunda gran pieza de la primera parte: la espléndida Rapsodia nº1 de Bartók, en la que Hagner demostró ser una mujer de carácter, con extraordinaria técnica y muy bien compenetrada con Fellner