I l'expressió?XXI Festival de música antiga
Auditori
Cantus Cölln, director Konrad Junghänel
Obres de Bach, Buxtehude, Schein i Schütz
Jorge de Persia (La Vanguardia 2.5.08)
Cantus Cölln presentó un programa en torno a músicos calvinistas i luteranos proponiendo versiones muy austeras, en cuanto a número de intérpretes, de dos cantatas de J.S.Bach (Weinen, Klagen ... BWV 12 y Christ lag ... BWV 4) y de obras de Buxtehude, Schein y Schütz. Bajo la dirección de Konrad Junghänel, que además acompańó al laúd tres piezas de estos últimos, la primera cantata de Bach -de comienzo instrumental algo accidentado- subrayó demasiado las palabras iniciales ("Lamentos, llantos ...") y poco su significado, resultando escasa expresión, mediatizada por exigencias del concierto y al parecer poco ensayo.
La austeridad vale en todo caso en el culto, pero el escenario necesita contrastes. La polifonía se mostró más adecuada a tan buenos intérpretes que brillaron en dos piezas del op.9 de Schütz y Was betrübst ... de Schein.
El programa subraya que según Lutero, la música hacía a la gente más pacífica, moral y razonable, aunque la historia -al menos la relacionada con el III Reich- sin duda lo desmiente. Lo que consigue eso son las ideas, y la música las representa.
Lo que es cierto es que el peso de lo racional (no me refiero en este caso a lo razonable) seguramente quitó emoción y profundidad, sobre todo con la insistencia de dirigir a la usanza romántica, perturbando (caso de Mach dich auf de Schein) con gesto y marcaje estricto.
En todo caso, se dio una buena respuesta del público a este atractivo programa de festival dedicado al barroco.
