Original?
Auditori
Andrei Gavrilov
Variacions Goldberg
Jorge de Persia (La Vanguardia)
Siempre son bienvenidas las Variaciones Goldberg, un desafío para ver qué de original se puede aportar al ingente cúmulo de versiones. Pero las ideas de originalidad nunca han sido de por sí buenas en arte. Gavrilov -dotado de una asombrosa técnica y, en otros repertorios, gran musicalidad - se empleó a fondo en unos tempi de velocidades ultrasónicas que o bien le hacían sobrevolar el teclado o le llevaban a errores. Y esta es una obra que no admite el error: se derrumba. Tuvo momentos muy afortunados, pero la acentuación y una rítmica muy marcada desde la primera variación, o el relieve poco inteligente de los trinos, quitaron gesto dieciochesco a la versión. No hubo paz sino en los cánones. En los últimos, su toque romántico fue luminoso.
